Genocidio cultural en el Tibet

El Dalai Lama, de 71 años, jefe espiritual del budismo tibetano y líder político
de Tíbet hasta que tuvo que escapar en 1959 de la ocupación china, es la
encarnación de una causa aparentemente perdida: lograr para Tíbet un genuino
régimen de autogobierno democrático dentro de las fronteras de la República
Popular China. Sería hacer efectivo un derecho que la Constitución china
reconoce, pero que Pekín se niega a otorgar a este Nobel de la Paz de 1989
de cuyas intenciones últimas desconfía y al que exige que reconozca Tíbet y
Taiwan como partes integrales de China. Pese al distanciamiento, emisarios
tibetanos y de Pekín han celebrado cinco rondas negociadoras desde 2002,
que la parte tibetana dice que han sido útiles.

Más información en El País.com

http://www.elpais.com/articulo/reportajes/Tibet/sufre/genocidio/cultural/

elpepusocdmg/20070401elpdmgrep_3/Tes

Nada puede preocupar hoy más al régimen chino, que quiere hacer
de los Juegos el mejor escaparate de una modernización con miras
planetarias, que lo que percibe como una agresión a su imagen mundial.
Si a eso se añade que algunos países occidentales no quieren entrenarse
in situ, a causa de la contaminación, y temen que la alimentación, rica
en esteroides, pueda hasta hacer que sus atletas sean descalificados por
dopaje, se entiende aún mejor el nerviosismo y la incontinencia de la
reacción del poder.

Diez muertos, según Pekín, todos achacables a la furia de los revoltosos,
y cerca de un centenar, según el Gobierno tibetano en el exilio, que
atribuye a la represión, es el balance del pasado fin de semana, mientras
la protesta se extiende a provincias. Lhasa, en cambio, era ayer una ciudad
en toque de queda, con los raros turistas confinados en sus hoteles.

Por su parte, el Dalai Lama consideraba genocidio cultural la imposición
de los valores chinos, y acusaba a Pekín de reducir a sus compatriotas a
ciudadanos de segunda clase, al tiempo que pedía una investigación
internacional sobre lo sucedido. Paralelamente, ha molestado mucho
a Pekín la renuncia del cineasta Steven Spielberg a un puesto de asesor
que se le ofrecía, en medio de una creciente crítica en medios intelectuales
de Occidente por el apoyo chino al Gobierno sudanés, gran responsable de
la catástrofe humanitaria de Darfur. Pero el líder tibetano, Nobel de la Paz
de 1989 -otro año de exabrupto popular en el país-, se abstenía de exhortar
al boicoteo de los Juegos, sabedor de que ningún Estado gustaría de hacerlo.

El País.com
http://www.elpais.com/articulo/opinion/Idus/marzo/Tibet/elpepiopi/

20080317elpepiopi_1/Tes

Una respuesta to “Genocidio cultural en el Tibet”

  1. Por fin puedo entrar en tu blog! (Hasta hace un par de días no he podido).

    Sólo quería decirte que como siempre, es una vergüenza que el maldito dinero, los malditos intereses económicos nos impidan escarmentar a países abusadores como China. Pobres tibetanos y pobres chinos de a pie que viven sometidos a una férrea dictadura comunista.

    Besos

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